Libros sobre motivación y desarrollo personal
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lunes, 19 de junio de 2017
miércoles, 26 de abril de 2017
El Ayurveda un nuevo enfoque en el
tratamiento de la celulitis
El fenómeno de “colchón”, aspecto básico de la celulitis, es
prácticamente inapreciable en el hombre, debido a la disposición de sus células
grasas (verticales y separadas por tabiques en las mujeres y entrecruzadas en
los hombres). Este hecho, sumado a la mayor laxitud y delgadez de la dermis
femenina, permite que durante la hipertrofia de la célula grasa y su migración
a la superficie, sean perceptibles las sensaciones de rugosidad y granulosidad
de la superficie celulítica.
Por otro lado, el análisis microscópico del tejido
celulítico demuestra distensión de los vasos linfáticos y disminución de las
fibras elásticas que dan firmeza a la piel.
Dada la diferencia tisular entre hombres y mujeres, la
prevalencia de esta afección es de un hombre frente a nueve mujeres, siendo así
que la celulitis en un hombre puede ser indicativo de una deficiencia de
testosterona.
No obstante, dado que el número y tamaño de los adipocitos
de una persona está considerablemente determinado por el estado nutricional
prenatal de la madre, muchas personas tienen una predisposición importante a la
celulitis. Si bien este hecho puede comunicar un inevitable padecimiento de la
misma, no por ello puede dejar de ser efectivo un tratamiento que, si bien no
erradica definitivamente la celulitis, mejorará la salud del tejido y le
aportará un aspecto más lozano.
Más allá del aspecto estético de la celulitis, no se debe
omitir su etiología de carácter clínico, ya que toda manifestación cutánea
visible tiene su origen en una alteración fisiológica de carácter
multifactorial, implicando al sistema endocrino, circulatorio y
digestivo-metabólico.
Esto se traduce en la necesidad de realizar un exámen no
sólo morfológico o del estado del tejido, sino de las particularidades
fisiológicas de cada persona. En este sentido, la ciencia del Ayurveda con su
concepto holístico (visión global del individuo) puede servir de guía a la
personalización del tratamiento una vez determinado el dosha de cada paciente.
El Ayurveda tiene su origen en la tradición védico de la
India, la más antigua de conocimiento de la historia de la humanidad. La
verdadera belleza es la expresión externa de la armonía y el equilibrio interno.
En este sentido, el Ayurveda cuenta con más de 20 métodos diferentes para
restaurar y mantener el equilibrio de mente, cuerpo y medio ambiente. Éstos han
sido probados durante siglos y carecen de efectos colaterales dañinos, no
interfieren con otro tipo de medicinas y son muy efectivos.
Los Doshas o principios
constitucionales
Nuestros cuerpos están hechos de los mismos elementos
esenciales que encontramos en la naturaleza: espacio, aire, fuego, agua y
tierra. Según el Ayurveda, cada persona por naturaleza tiene un dosha o tipo
constitucional, o una combinación de dos de ellos o de los tres:
VATA: regulado
por el aire y el espacio. La persona de esta constitución suele ser de
complexión pequeña, con tendencia a la delgadez creativa y muy sensible al
frio. Con tendencia a preocuparse y padecer insomnio cuando se desequilibra. Muestra
hiperactividad del Sistema Nervioso Simpático, lo que altera su función
hormonal, digestiva y excretora.
En caso de presentar celulitis, afectará principalmente a
muslos y caderas. Produce una piel seca, con tendencia a la flacidez y
desvitalización.
Recomendada una dieta rica en agua, con comidas calientes,
tanto dulces como saladas. El Yoga y Tai Chi son las actividades físicas
recomendadas, ya que regulan el Sistema Nervioso.
PITTA: regulada
por el agua y el fuego. De complexión mediana, apasionada y calurosa. Con tendencia
a la agresividad cuando se desequilibra. Tiene una gran actividad metabólica y
circulatoria; el estasis sanguíneo y una deficiente función depurativa
hepática, suelen ser la causa de la celulitis, centrada en la zona del
trocánter y el glúteo. Produce una piel sensible, irritable, con tendencia al
enrojecimiento.
La dieta recomendada en este caso es más bien refrescante y
de sabores dulces y amargos (verduras ricas en folatos y fitoterapia con acción
drenadora hepática). Actividad física moderada, combinando ejercicio aeróbico y
anaeróbico.
KAPHA: regulada
por la tierra y el agua. De complexión fuerte, estable y cariñosa. Con
tendencia a la depresión y a la apatía cuando se desequilibra, en los predomina
la función anabólica, con tendencia la obesidad.
Fisiológicamente tienen una marcada tendencia a la
congestión, producida por el exceso de flema o mucosidad, tendiendo su
principal manifestación en el tejido linfático. El tipo de celulitis más común
en su caso afecta a la totalidad de las extremidades inferiores, glúteos,
abdomen, brazos y generalmente es de tipo blando y fría al tacto. Proporciona
una piel suave, lubricada y con tendencia a la grasa.
Su dieta debe ser seca, caliente, especiada y su actividad
física diaria y fundamentalmente aeróbica.
Cada célula de nuestro cuerpo contiene estos tres
principios. Para vivir, nuestro cuerpo necesita movimiento que le permita
respirar, hacer circular la sangre y enviar impulsos nerviosos (VATA); debe
tener metabolismo que procese aire, el agua y el alimento por todos los
sistemas (PITTA); y debe tener estructura para mantener unidas las células y
formar los músculos, tendones, huesos y grasa (KAPHA).
Los doshas son la clave de nuestras características físicas
y mentales. Ninguna es mejor ni peor, sólo debemos saber cuál predomina en
nosotros y comprenderemos porqué uno engorda comiendo muy poco y otro no,
porqué uno tiene que abrigarse mucho en invierno y otro va en mangas de camisa
o porqué a uno le gusta lo dulce y a otro lo picante.
Para conocer el dosha, el Ayurveda ofrece muchos métodos,
pero el más preciso y completo es a través de la lectura del pulso ayurvédico o
Nadi Vigyam. Otros métodos son el exámen de la lengua, los ojos, labios, cara y
uñas y, sobre todo, la observación directa de las características físicas,
mentales, emocionales y conductuales de la persona.
domingo, 22 de mayo de 2016
lunes, 4 de abril de 2016
REFLEXOLOGÍA PODAL TAILANDESA
En este post, quisiera hacer una breve introducción a la reflexología podal, ahondando un poco más en la técnica tailandesa, que es la que yo practico, y que tiene unos principios ligeramente diferentes a la reflexología tradicional occidental aunque, como veremos, ambas tienen varios puntos comunes.
Una de las principales diferencias, es que en el masaje tailandés de pies, no sólo se trabaja con los pies sino también con la parte baja de las piernas. De acuerdo con las filosofías orientales, este masaje estimula los órganos del cuerpo a través de los puntos reflejos de los pies y las líneas energéticas (líneas Sen) del pie y la pierna; además consigue equilibrar y armonizar la energía en el cuerpo, lo que ayudará a mantener un estado saludable generalizado.
Aquí se pone atención, más que al estudio de los puntos reflejos del pie para conocer el estado de los órganos, al propio masaje, tratando de promover un estado de bienestar general, aportando una sensación refrescante, revitalizante, que promueve la circulación sanguínea, linfática y energética y que además relaja en profundidad.
Este masaje se puede trabajar con el cliente sentado en un sillón o tumbado en una camilla y para realizarlo se emplean tanto las manos del masajista como un stick de masaje para estimular los puntos reflejos del pie y las líneas de la pierna, aunque también se puede realizar esta estimulación sin stick.
También se emplean cremas, aceites de masaje y bálsamos (por ejemplo bálsamo de tigre), con lo que, no solo estimularemos el cuerpo internamente a través de los pases de masaje, sino que también hidratamos y nutrimos la piel, dejando una agradable sensación de suavidad y ligereza en los pies y las piernas.
Si sufres de piernas cansadas, circulación lenta, sequedad en la piel, dolores o entumecimiento en los pies o las piernas, etcétera, este masaje te aportará un gran alivio.
Por descontado, que esta sensación de bienestar se trasladará a todo tu cuerpo y tu mente y sentirás tu energía restaurada y una agradable sensación de revitalización y puedes recurrir a ella como tratamiento de apoyo a otros tratamientos médicos, no sólo en los casos anteriores, sino también para trabajar desórdenes digestivos y abdominales, dolores de espalda, patologías cardíacas, estrés emocional, dolores articulares, tensión generalizada, etc.
Ante todo señalar que, ya sea que optes por la reflexología podal occidental o por el masaje tailandés, en caso de sufrir una patología, debes consultar siempre previamente con tu médico, ya que ellos son los que deben diagnosticar.
No lo dudes, pruébalo y juzga tu mism@
Un acercamiento a la reflexología podal
Tanto la reflexología podal occidental como la tailandesa, se fundamentan en el trabajo sobre las plantas de los pies y las manos con el fin de conseguir una estimulación de las gándulas y órganos del resto del cuerpo, así como del Sistema Nervioso, y un restablecimiento del equilibrio físico y energético a través de dicha estimulación.
A través de la reflexología, no sólo se logra restablecer y equilibrar el flujo de energía, sino que también se consigue eliminar los bloqueos en los flujos corporales (sangre y linfa) y un equilibrio y normalización en los mismos, evitando así la sedimentación y mejorando la oxigenación de los tejidos y eliminación de sustancias de desecho a través de las circulación linfática y venosa.
Por otro lado, la habilidad, dedicación y personalidad del masajista son elementos muy importantes para que el masaje resulte efectivo. Sentir el contacto de otra persona es muy significativo y terapéutico en sí mismo y ha demostrado ser un método válido para aliviar ciertas dolencias.
Pensemos en el poder de las manos de transmitir sensaciones, calor o incluso sentimientos; si este contacto se recibe en los pies, se produce una sensación de relajación probablemente mayor que si se aplica sobre otra parte del cuerpo.
En cada pie, existen 7.200 terminaciones nerviosas que tienen interconexiones, a través del cerebro y la médula espinal, con todas las zonas del cuerpo. Esto sin duda, va a influir en el flujo de energía de todo el organismo.
La presión aplicada sobre estas terminaciones nerviosas produce una estimulación en el Sistema Nervioso Periférico, que es interpretado el Sistema Nerviosos Central y que a su vez genera una respuesta motora que afecta al órgano/s correspondiente.
Otro enfoque más pseudo-científico (de origen oriental) sugiere que el cuerpo tiene canales por los que fluye la energía y que cualquier bloqueo o estancamiento en éstos puede producir malestar, dolencias o incluso enfermedad. En los pies pueden sentirse estos bloqueos como bultos, y masajeando éstos pueden desaparecer los bloqueos y con ello el malestar.
El masaje tailandés sigue esta teoría y, además de trabajar los puntos reflejos de los pies, trabaja las líneas de energía de la pierna, para facilitar el flujo hacia arriba y por todo el cuerpo. Por tanto, más que esperar que la estimulación de los puntos del pie fluya hacia el cuerpo, se ayuda activamente a la corriente de energía a ascender por las piernas a través de estas líneas energéticas.
El masaje tradicional tailandés tiene su origen en el masaje Ayurveda indio, aunque también tiene influencia china, lo que se pone de manifiesto cuando observamos los mapas de los puntos reflejos, que son casi idénticos.
Los mapas reflejos se han representado durante siglos por diferentes culturas y escuelas y, si bien el cierto que estas diferencias pueden convertirse en una preocupación y motivo de discusión para algunos terapeutas, lo cierto es que todos estos mapas presentan más similitudes que diferencias.
Qué es la reflexología
Según la definición de Dwight C. Byers (sobrino de Eunice Ingham, fundadora de la reflexología podal, el Instituto Nacional de Reflexología y el Instituto Internacional de Reflexología) "la reflexología es una ciencia que se basa en el principio de que existen zonas reflejas en los pies y las manos, que se corresponden con todas las glándulas, órganos y partes del cuerpo"Entre los efectos más destacados de la reflexología, señala tres:
1. Libera el estrés y la tensión: alrededor del 75% de las enfermedades se pueden atribuir al estrés, que afecta a varios sistemas del cuerpo en mayor o menor medida; por ejemplo cardiopatías o problemas vasculares, gastrointestinales, palpitaciones, sudoración excesiva, cefaleas, anorexia, etc.
2. Mejora la circulación y estimula el Sistema Nervioso: el aporte de sangre a los órganos es fundamental para su correcto funcionamiento. A su vez, todos los órganos reciben instrucciones del Sistema Nerviosos, con una intrincada red de terminaciones nerviosas que conducen los impulsos y comunican el Sistema Nervioso con el resto del organismo.
3. Ayuda al cuerpo a conseguir la homeostasis o estado de equilibrio y armonía: tanto si una glándula u órgano se encuentra en un estado hiperactivo, como si están por debajo de su nivel normal de actividad. La reflexología ayuda a recuperar los niveles normales o adecuados de funcionamiento y nunca va más allá de sus límites de equilibrio natural.
Las zonas reflejas o líneas energéticas
En reflexología podal se habla de diez líneas reflejas o zonas energéticas, una por cada dedo de cada mano y cada pie, siendo que la zona uno (1) comienza en los pulgares de la mano y de los pies y ocupa toda la longitud del cuerpo, desde la parte alta de la cabeza hasta la punta de los dedos de los pies y abarca todos los órganos por los que pasa.
A su vez, en el dedo gordo hay cinco (5) zonas, puesto que representa la mitad de la cabeza.
En la cultura oriental se habla de unos canales invisibles que permiten que la energía circule por todo el cuerpo. En la India, a esta energía se le llama Prana y a los canales energéticos se los conoce como Nadis. En China llaman Qi a la energía y Meridianos a los canales por los que fluye. En Tailandia la energía se conoce como Ion y líneas Sen a los canales por los que fluye.
También, al igual que la reflexología occidental, el sistema tailandés considera que hay diez líneas energéticas (líneas Sen) principales, conocidas como Sen Prathan Sip, fruto de una gran labor de investigación de Harald Brust (conocido como Asokananda o Ashoko).
De estas diez líneas, en el masaje tailandés de pies se trabajan seis líneas Sen:
- Sen Sumana: desde el borde
interno del dedo gordo del pie, continúa por el arco del pie, rodeando el talón y ascendiendo por la parte trasera de la pierna, desde el tendón de aquiles. Se corresponde con el nadi Sushumma (ayuveda) y los vasos Gobernantes y Conceptuales (medicina china). Es la línea principal de energía.
- Sen Ittha : está en la parte izquierda del cuerpo y se considera que tiene cualidades femeninas. Discurre desde la parte externa de dedo meñique del pie y el canto externo y asciende, rodeando el tobillo, por los peroneos. Se corresponde con el nadi Ida (ayurveda). En caso de trabajar con una mujer, el masaje debería comenzar por la pierna izquierda.
- Sen Pingkala: sigue el mismo recorrido que sen Ittha, pero por la parte derecha del cuerpo y se le atribuyen cualidades masculinas. Se corresponde con el nadi Pingala. En el caso de trabajar con un hombre, se empezará el masaje por la pierna derecha.
- Sen Kalathari: cruza el cuerpo de izquierda a derecha del abfomen y se extiende a nuestros dedos de los pies y de la mano. Este cruce de la línea, permite que la energía circule de una parte del cuerpo a la otra, ayudando a mantener las dos partes en equilibrio y armonía. Se conoce como la línea emocional o psíquica.
- Sen Sahatsarangsi: se encuentra en la parte izquierda del cuerpo. Discurre lateralmente por la planta del pie y el empeine y asciende por la parte lateral de la tibia hasta la rodilla.
- Sen thawari: sen encuentra en la parte derecha, siguiendo el mismo recorrido que Sen Sahatsarangsi. Ambas líneas se trabajan para el dolor de rodilla y entumecimiento de las piernas.
Como todo, también existen ciertas contraindicaciones o casos en los que no se recomienda realizar este masaje, como en el caso de patologías graves que requieran una supervisión médica, tal como hemos indicado al principio.
En ningún caso realizaremos un masaje de pies si existe un posible embarazo o se encuentra en el primer trimestre de embarazo.
Deberemos ajustar el masaje, evitando estas zonas si existen heridas, quemaduras, yagas, cortes o patologías de la piel como dermatitis localizas, infecciones por hongos o virus (como verrugas), cicatrices recientes, fracturas recientes, venas varicosas o flebitis.
Salvo en el caso del embarazo, en todos los demás casos se puede realizar el masaje tailandés de pies sin ningún problema, como tratamiento adicional a cualquier otra terapia.
Así que, como ya hemos dicho al principio, no lo dudes y pruébalo. Concierta una cita cuanto antes y disfruta de un agradable y reconstituyente masaje que equilibrará tu cuerpo, tu mente y tu espíritu y que promoverá un estado de bienestar general.
Os espero
Gracias - Namasté
Como todo, también existen ciertas contraindicaciones o casos en los que no se recomienda realizar este masaje, como en el caso de patologías graves que requieran una supervisión médica, tal como hemos indicado al principio.
En ningún caso realizaremos un masaje de pies si existe un posible embarazo o se encuentra en el primer trimestre de embarazo.
Deberemos ajustar el masaje, evitando estas zonas si existen heridas, quemaduras, yagas, cortes o patologías de la piel como dermatitis localizas, infecciones por hongos o virus (como verrugas), cicatrices recientes, fracturas recientes, venas varicosas o flebitis.
Salvo en el caso del embarazo, en todos los demás casos se puede realizar el masaje tailandés de pies sin ningún problema, como tratamiento adicional a cualquier otra terapia.
Así que, como ya hemos dicho al principio, no lo dudes y pruébalo. Concierta una cita cuanto antes y disfruta de un agradable y reconstituyente masaje que equilibrará tu cuerpo, tu mente y tu espíritu y que promoverá un estado de bienestar general.
Os espero
Gracias - Namasté
jueves, 10 de diciembre de 2015
PAUTAS BÁSICAS PARA LA RELAJACIÓN
Afirmaba: “No hay ansiedad o angustia sin hipertonía muscular (aumento de la contracción en reposo, más pronunciada en los músculos de la antigravedad). Sin hipertonía muscular no hay ansiedad o angustia”. A partir de aquí se ha desarrollado un conjunto de observaciones que han venido a demostrar que toda tensión muscular da lugar a una tensión psíquica y viceversa.
La relajación es un estado normal y natural en el ser humano. Los niños pequeños tienen una tendencia innata a mantenerse relajados y hacen fuerza con alguna parte de su cuerpo solo cuando es necesario. Con el crecimiento, esta tendencia a permanecer relajados va disminuyendo y, al llegar a adultos, nos encontramos muchas veces y por diferentes causas haciendo fuerza en algún lugar del cuerpo sin motivo alguno que lo justifique. Es decir, mantenemos una tensión muscular innecesaria, la mayor parte de las veces no consciente, que acaba convirtiéndose en un hábito que degenera en contracturas.
La práctica de la relajación contribuye a invertir el proceso, haciendo que nuestro cuerpo funcione de manera más natural, como en la infancia, dejando de hacer fuerza cuando no es necesario y permaneciendo relajados durante más tiempo.
Resulta, pues, muy recomendable efectuar un entrenamiento en la práctica de la relajación, con el fin de incorporarla como un hábito en nuestras vidas y como punto de partida para una nueva concepción de nuestro cuerpo como fuente de salud.
Está ampliamente demostrado que la relajación es satisfactoria por sí misma, por lo que se puede practicar por el simple placer de hacerlo y, si por añadidura contribuye a mejorar y prevenir problemas de salud, el beneficio es evidente. Podemos considerar la relajación como sinónimo de equilibrio, un estado de equilibrio interactivo entre nuestro cuerpo y nuestra mente.
La relajación es una técnica sencilla. Paradójicamente, es en esta sencillez donde radica para muchas personas la principal dificultad de aprender a relajarse. Relajarse consiste en no hacer nada y dejar que la tensión se vaya disipando poco a poco. La relajación es la ausencia de tensión o la manifestación del grado mínimo de tensión adecuado para cada situación. Yacer tumbado de espaldas o sentado son las posturas que proporcionan las mejores probabilidades de lograr una relajación muscular profunda.
En un ambiente como el nuestro, dirigido fundamentalmente a la consecución de logros personales o a la obtención de bienes materiales, la recomendación de dejarse llevar y no hacer nada puede resultar un poco extraña al principio, e incluso puede suscitar sentimientos de culpabilidad, conscientes o inconscientes.
Desde nuestra más temprana edad nos animan a que estemos haciendo siempre algo: competir, conseguir, realizar, etc. Así pues, la relajación requiere cierta práctica en aquellas personas acostumbradas a estar siempre en continua actividad y a las que el simple pensamiento de no hacer nada les hace sentir culpables. La mayoría de los occidentales están encuadrados en esta categoría.
No debemos “intentar” relajarnos, tanto la relajación como el sueño se logran mediante un procedimiento indirecto, que consiste en concentrarse en los medios y no en los fines. En lugar de pensar en la relajación e intentar relajarse, lo que debes hacer es centrar tu atención y tomar conciencia clara de lo que se siente al ir liberando la tensión de todos los músculos del cuerpo. La relajación se te presentará de forma indirecta. No es ni más ni menos que la liberación de la tensión y, como verás, realmente es muy simple.
Quienquiera que seas y donde quiera que estés, siempre podrás liberar tu tensión y relajarte.
ALGUNAS CUESTIONES BÁSICAS Y GENERALES
La práctica adecuada de la relajación supone el seguimiento de algunas instrucciones simples, pero mínimas, para conseguir unos resultados aceptables.
Una sesión de relajación se puede llevar a cabo siguiendo las instrucciones de la persona que dirige la práctica, o bien podemos ser nosotros mismos quienes nos vayamos guiando; también podemos recurrir a numerosas secuencias de relajacióndisponibles en internet.
En cualquiera de los casos, lo que se busca es que, pasado un tiempo de práctica, podamos ser nosotros mismos capaces de relajarnos perfectamente en cualquier momento sin depender de nadie.
Atuendo y ambiente adecuados
Sobre todo en las primeras sesiones, es conveniente que nos encontremos los más cómodos posible al disponernos a realizar una sesión de relajación. Para ello, debemos prestar atención al atuendo y el ambiente de la sala.Es importante no llevar prendas ajustadas que produzcan molestias o alteren lo más mínimo la circulación de energía, por lo que debemos aflojar cinturones, prendas íntimas, corbatas, etc.
Durante el ejercicio de relajación, evitaremos molestias que puedan impedir la concentración necesaria. Por ejemplo, si esperamos una llamada o una visita esto puede interferir el proceso, por lo que es preferible relajarnos cuando no esperemos interrupciones. También es bueno disponer de tiempo suficiente para la sesión. Evitar las prisas es fundamental, por lo que si no tenemos tiempo es preferible demorar la sesión para otro momento más adecuado.
Posición adecuada
Sentados:Apoyar bien la espalda en el respaldo de la silla, sin echar el cuerpo hacia los lados. La cabeza se sitúa de frente, en equilibrio con el cuerpo y sin ladearla. Los brazos descansan sobre los muslos o sobre los brazos del asiento, si los tiene. Las piernas se sitúan en paralelo, flexionadas sin juntar las rodillas. Los pies apoyan bien en el suelo sin estar demasiado juntos ni demasiado separados. Procuraremos no hacer fuerza con ninguna parte del cuerpo, buscando la postura en la que nos sintamos más cómodos.

Tumbados:
Podemos hacerlo en la cama o en el suelo. Hay que tener en cuenta que si lo practicamos en la cama tenemos más posibilidades de quedarnos dormidos. En el suelo, se recomienda colocar una colchoneta de ejercicio, una manta o una alfombra que nos proteja del frío del suelo.
Nos tendemos boca arriba con la espalda recta, en posición horizontal, con los brazos reposando a lo largo del cuerpo, con las palmas hacia arriba, las piernas extendidas en paralelo y los pies ligeramente separados, dejándolos caer hacia los lados. Si estamos tapados, es conveniente no tener un peso excesivo encima que nos pueda producir incomodidad, sobre todo en la zona de los pies.
La cabeza se coloca recta, evitando ladearla, aunque siempre buscaremos la posición que nos resulte más cómoda y que puede tener ligeras variaciones de unas personas a otras. Los ojos permanecen cerrados, sin apretar los párpados, la frente lisa, boca cerrada de forma natural sin apretar los dientes ni los labios y con la lengua descansando en la base de la boca con la punta rozando los incisivos inferiores.
Momento idóneo para relajarse
El mejor momento para relajarse es distinto para cada persona, con lo que las preferencias personales marcan el momento adecuado, que además puede variar a lo largo del tiempo, por lo que es difícil generalizar.De todas formas hay períodos a lo largo del día en los que practicar la relajación es recomendable, ya que casi siempre se obtienen resultados positivos. Por la mañana, nada más despertarnos, es una excelente ocasión ya que la mente está predispuesta a ello al encontrarse prácticamente en blanco, aunque corremos el riesgo de quedarnos dormidos. De noche, antes de dormirnos, también es un momento adecuado, ya que el ejercicio induce al sueño.
No es recomendable practicar la relajación cuando tenemos el estómago lleno ya que podríamos quedarnos dormidos. Tampoco si tenemos sensación de hambre o sed,
ganas de ir al baño o si tenemos prisa por salir, ya que todos estos aspectos dificultan la concentración.
Por supuesto, un momento siempre recomendado es cuando estamos bajo una situación de ansiedad o temor ya que la relajación contribuye a disminuir estos estados.
Si fuera posible, es bueno hacer los ejercicios de relajación siempre en el mismo momento del día y a la misma hora; de esta manera generamos una rutina que poco a poco se fortalecerá como hábito de conducta que hará más sencilla la relajación, por estar predispuestos cuerpo y mente.
Para conseguir resultados con cualquier cosa es necesario practicar. Una vez bien aprendidos los aspectos fundamentales, el siguiente paso es practicar para depurar la práctica y obtener un mayor rendimiento de su aplicación. Hay que convertir la relajación en un hábito de vida, de igual modo que nos lavamos todos los días.
Cuánto tiempo dedicar
En los primeros pasos del aprendizaje son suficientes una o dos sesiones diarias. Hay un mínimo, pero no un máximo, de tiempo de dedicación recomendado.La duración de un ejercicio es muy variable y depende de muchas circunstancias. Al comienzo lo más adecuado son sesiones de 15 a 20 minutos. Posteriormente, una vez dominada la técnica, entran en juego las preferencias personales y habrá quien con unos minutos consiga relajarse y quien esté 20, 30 ó 40 minutos, incluso varias horas, como en el caso de algunos practicantes de meditación.
Entrada y salida de la relajación
Para entrar en el estado de relajación, una vez con el cuerpo en posición, lo repasamos mentalmente de arriba abajo, tratando de no hacer fuerza con ninguna parte del cuerpo y dejando los músculos lo más sueltos posible.Lo más acertado es seguir una secuencia de relajación empezando por las manos y brazos, teniendo en cuenta que en nuestras actividades conscientes los utilizamos mucho, y pasando luego a los pies para ir subiendo hasta la cabeza, aunque podemos realizarlo al revés y el resultado sería el mismo.
En el cuello y los hombros suele acumularse mayor tensión, por lo que es conveniente entretenerse un poco más en ellos durante la sesión, procurando que se aflojen todo lo posible.
Una vez que hemos aflojado nuestro cuerpo paso a paso, procedemos a aumentar el grado de relajación mediante instrucciones precisas, sugestión o técnicas de imaginación que veremos más adelante.
Para salir del estado de relajación es suficiente con mover un poco las manos y los pies, comenzar a tomar conciencia de nuevo de nuestro cuerpo, respirar profundamente y abrir los ojos a continuación.
También se puede salir contando mentalmente de 1 a 3, o de 1 a 5, haciendo alguna respiración profunda en el recorrido.
Es aconsejable, antes de proceder a salir del estado, darse instrucciones de bienestar, como por ejemplo decirse “al abrir los ojos me en encuentro en perfecto estado de salud física, mental y espiritual”.
Nunca salir de golpe, abriendo los ojos rápidamente y levantándonos sin concederle al cuerpo unos instantes para acomodarse del estado de relajación al de vigilia, ya que podría producirse alguna pequeña alteración de la coordinación corporal o un ligero mareo.
Con estas pautas básicas, ya puedes empezar a poner en práctica este hábito tan saludable y comenzar a convertirte en el propio promotor de tu salud a nivel mental, emocional y espiritual. Nadie mejor que tú mism@ para cuidarte y tomar el control. ¡Ya no tienes excusas!
Namasté
Autor: María Sáez Carramolino
domingo, 13 de septiembre de 2015
El masaje: definición, indicaciones y contraindicaciones
El masaje es algo más que tocar el cuerpo o apoyar las manos; se trata de un contrato personal. Todos los masajistas emplean, además de las manos, la voz, el conocimiento de la persona masajeada (lo que a veces se denomina “psicología”) y un cierto conocimiento de la medicina popular…
Dr. Sydney Light
El masaje es ciencia, arte, sensibilidad, experiencia y profunda intuición. El buen masaje tiene muchas facetas y modalidades, y diversas aplicaciones, pero en todos los casos hay un intercambio de conciencias entre dos personas.
El masajista es la persona que alivia, restaura y promueve la curación, observando y tocando el cuerpo humano; éste está diseñado con sensibilidad y con arte, con profunda sabiduría. No sólo es ver y tocar, también hay que saber usar las manos con pericia y sabiduría, con sensibilidad artística.
Los que practicamos el masaje con entusiasmo vocacional y seriedad, y logramos aliviar y restaurar a través de nuestras manipulaciones, estamos dotados de convicción porque vemos a diario la evidencia de la virtud curativa del masaje.

El Masaje es una de las tantas disciplinas médicas de gran antigüedad y tiene su propia historia, desde las antiguas civilizaciones (p.ej. Ayur-Veda o Ciencia de la vida), hasta nuestros días con una visión más científica y terapéutica. Lo que está claro es que en esencia persigue un fin curativo.
Ciertamente, frente a la medicina rápida, impersonal, jalonada de prisas y sin apenas relación entre paciente y médico, el masaje supone una tarea más laboriosa pero más completa; más sencilla si se quiere, pero eficaz; más íntima, pero humana y vital. En el masaje los procesos de alivio y curación son paulatinos pero sólidos, en muchos casos no son espectaculares pero si constantes, y no sólo se atiende a los efectos momentáneos, sino a erradicar la causa.
En este sentido, el masaje incide intencionalmente en el cuerpo material o soma, pero alcanza también la zona mental y subjetiva. Ya es sabido que en todo proceso de enfermedad queda implicada el área conciencial y anímica de la persona, no sólo enferma el cuerpo.
En el masaje, la mano trabaja al compás de los ritmos precisos que sugiere la mente, porque el auténtico masaje nunca es impersonal. Hay una curiosa interacción entre mano y cerebro, que se va sincronizando con ayuda de la intuición y la práctica constante; la mano tiene su lenguaje y su don; puede transmitir, sugerir, detener, transformar, aliviar…
Las manos son órganos muy asociados a nuestro cerebro; a fuerza de tocar, acariciar, modelar, golpear, aplastar o friccionar, se ha acumulado en nuestras manos tanto magnetismo, que bien empleadas, resultan buenas promotoras de la curación.
Hoy en día, incluso en círculos científicos, no se duda sobre el magnetismo que las manos acumulan, irradian y desprenden en ciertos momentos. En todo organismo viviente hay capacidades térmicas y eléctricas. Un determinado estado psico-físico, junto a un preciso y complejo funcionamiento del Sistema Nervioso, es lo que motiva el magnetismo.
David Daniel Palmer, fundador de la Quiropráctica, influido por el mesmerismo, curaba de acuerdo a los principios del magnetismo animal. Más guiado al principio por su intuición que por sus conocimientos de anatomía y fisiología, en los que fue profundizando poco a poco, así como en la génesis y los síntomas de muchas enfermedades óseo-musculares, termina creando su propio sistema.
Esencia del sistema Palmer:
a) La columna vertebral es el emplazamiento superior de la corriente vital, por lo tanto esta zona es el eje de la vida. Cualquier enfermedad en su origen en algún desequilibrio de la columna vertebral.
b) Desde la médula, el flujo nervioso y la misma corriente vital llegan hasta las distintas periferias del cuerpo. Los nervios espinales, a manera de conductores, transportan el flujo nervioso hasta los mismos órganos.
c) Cuando un órgano enferma, es que no llega convenientemente el flujo nervioso y la corriente vital. Entonces, hay que ver de qué parte de la columna depende el órgano enfermo y trabajar la zona raquídea que corresponda.
d) Todos los órganos y partes del cuerpo, tienen su correspondencia con la columna vertebral.
A lo largo de los años, muchas de las técnicas de Quiropráctica se han modificado y el contenido doctrinal en anatomía, fisiología y problemática del sistema óseo-muscular en las escuelas es mucho más amplio y sólido y dirigido a trabajar, no sólo con las dolencias y problemas relacionados con la estática corporal, sino también los relacionados con la dinámica del organismo por entero, y sus manipulaciones se han vuelto más amplias, rítmicas y completas.
Teniendo en cuenta que el quiromasajista trabaja con los casos generales en cuanto a afecciones se refiere, o bien los casos levemente graves, es decir, que no requieren de por sí pasar a la exclusividad de un médico especialista, el masaje (realizado de acuerdo a los cánones científicos del mismo) dado por un auténtico profesional, está indicado en los siguientes procesos o afecciones:
• Aparato locomotor: contracturas, dolores irradiados de carácter óseo-muscular o circunscritos al hombro, cuello, espalda, codo, pie, etc., lumbago, ciática, ciertas clases de esguinces y casos similares.
• Afecciones del aparato digestivo: acrofagia, atonía gástrica, digestiones pesadas, estreñimiento, inapetencia, gastralgia en general y casos similares.
• Afecciones reumáticas
• Afecciones de índole nerviosa: espasmos musculares de tipo nervioso, neuralgias, sensaciones periféricas de temblor, frio, adormecimiento. Depresiones o fobias ocasionales, insomnio, tensión generalizada, etc.
• Siempre que persigamos tonificar, calmar, estimular, hacer descansar o proporcionar bienestar. Como preparación para algún deporte, o tratarle después del mismo. Con fines estéticos, etc.
Como puntualización final, el quiromasajista, siempre que observe algo capaz de suscitar la duda racional de que el cliente requiere encaminarse hacia un médico especialista para que le diagnostique en profundidad, obrará en consecuencia, derivando hacia un especialista, tanto en beneficio del paciente como de su propia profesión.
Por otro lado, hay determinadas circunstancias en las que el masaje también puede estar contraindicado, como en procesos de inflamación de origen bacteriano, ataque dolorosos o inflamatorios de gota, flebitis aguda, artritis de origen infeccioso, infección, fiebre, calcificación progresiva de algunas estructuras, osteoporosis activa, fracturas, rupturas recientes de ligamentos o discos, hernias discales muy acusadas, supuraciones cutáneas y diversos casos similares.
Recuerda: Coge tu cita antes de que sea demasiado tarde
Autor: María Sáez Carramolino
Contacto: maria.fbach@gmail.com
jueves, 13 de agosto de 2015
Flores de bach-Mimulus
Flores de Bach Grupo 1 Para los miedos
Mimulus (mímulo) - El que conoce el miedo
Grupo 1 Para los miedos
Para el miedo a las cosas de este mundo, tales como la enfermedad, el dolor, los accidentes, la pobreza, la oscuridad, la soledad, las desgracias. Los temores de la vida cotidiana. Estas personas soportan secretamente y en silencio sus miedos.
El miedo es la primera emoción que experimenta el ser humano al nacer; el mundo exterior aparece como hostil, peligroso, amenazante. Perdemos la protección que sentíamos en el útero materno para enfrentarnos a los obstáculos que nos presenta la vida y que debemos sortear como pruebas de supervivencia.
Los patrones que perturban verdaderamente la conexión con nuestra alma suelen estar vinculados al miedo, tanto consciente como inconsciente, que va condicionando nuestra realidad; condicionamientos sociales, religiosos, culturales, etc., de los que nadie está exento.
Los miedos generan que nos vayamos autolimitando en nuestras vivencias y experiencias, impidiendo así la manifestación de nuestra alma, de nuestra esencia divina. Estos patrones mentales generan a su vez emociones como la ira, la culpa, la desesperanza, la sensación de incapacidad, etc.
El verdadero trabajo es descubrir en nosotros estos patrones de miedo y culpa y observar cómo están impregnados en nuestra vida diaria. La depuración espiritual requiere un gran compromiso y trabajo personal, pues los patrones de miedo y los condicionamientos que nos impiden ser lo que en esencia somos vienen de mucho tiempo atrás, incluso de generaciones pasadas que los vienen arrastrando y alimentando.
Mimulus (Mimulus Guttatus)
También conocida como "flor mono", es una hierba perenne de la familia de las primáceas, de 20 a 40 cm de altura, con la parte inferior del tallo glabra (desprovista de pelos) y la parte superior con pelos glandulares. Crece en zanjas, arroyos, orillas de lagos, etc.
Lo primero que uno advierte sobre el mímulo son sus flores vivaces que probablemente también inspiraron al que le dio su nombre científico. El nombre del género proviene de la palabra del griego antiguo, mimo, que significa “mono”, o de la palabra latina mimus, que significa “actor, mímica”; si se mira a la planta de frente, su flor podría parecerse a la cara de un mono, o a las máscaras que utilizaban los actores en una obra clásica.
La flor es una corola irregular, con manchas amarillas y rojas, de 30-40 mm de tamaño, fusionada y bilabiada. El labio superior es bilobulado y el inferior tiene 3 lóbulos. La floración se produce entre julio y agosto.
Las hojas son opuestras, de pecíolo corto o sin pecíolo. El limbo es ampliamente oval, de nervadura paralela, con bordes dentados e irregulares. Sus frutos son una cápsula en forma de huevo, de unos 10 mm de largo, que por lo general no se desarrolla.
El mímulo es la única planta de su género que aparece fuera de los confines de los jardines bien cuidados: las otras especies solo sobreviven aquí si se las cultiva. A diferencia de otras plantas nuevas que se han vuelto malezas problemáticas, o que se han desbandado o vuelto una amenaza para plantas autóctonas, el mímulo parece ser casi inofensivo.
En su lugar de origen, Norteamérica occidental, la especie prospera en diferentes tipos de ambientes húmedos; en Finlandia puede encontrarse más a menudo en el mismo tipo de lugares, por supuesto que más probablemente cerca de sitios habitados.
Además de ser una planta ornamental de jardines, el mímulo es un organismo modelo importante en investigaciones ecológicas y genéticas: el genoma de la especie se decodificó completamente en 2007. Los indígenas americanos utilizaban al mímulo para tratar las heridas y el dolor.
Esta flor actúa sobre las personas que tienen miedos concretos que pueden ser claramente definidos, habiendo una relación directa causa-efecto evidente. Por ejemplo, la presencia de una cucaracha puede causar una gama de reacciones en cadena y la persona es consciente de que su miedo lo ha provocado el insecto.
Hay que tener presente que Mimulus es un estado fuertemente caracterológico (de fondo). Generalmente la personalidad “Mimulus” se ruboriza fácilmente, es callada y no comunica sus miedos.
Es gente muy sensible psicológica y físicamente, tímidos, vergonzosos, tendencia clara al tartamudeo, sudoración. Suelen ser de apariencia frágil y parecen necesitar protección. Hay una tendencia a tener el pecho hundido y una cierta inclinación hacia adelante. Suelen ser hipersensibles a los ruidos fuertes, frio o calor extremo u otros estímulos sensoriales. Tienen una cierta tendencia a enfermar cuando deben enfrentar situaciones que les asustan.
La toma continuada de la esencia convierte a la persona en valiente, segura de sí misma, consciente de la unidad cuerpo-mente. En los casos de timidez, donde hay un gran miedo a hacer el ridículo o quedar en evidencia, lo que lleva a dejar de hacer cosas, la esencia ayuda a romper esas barreras inconscientes y ayuda a la persona a enfrentar con valor cualquier situación.
Las personas que evolucionan al estado transformado de la esencia, representan el arquetipo de la compasión; al haber pasado por esas situaciones, desarrollan una gran empatía con personas en estados similares y saben muy bien como tratarlos para que se sientan cómodos.
Otros usos de las esencias florales: Los Patrones Transpersonales
Palabra clave: Retracción
En la personalidad Mimulus existe iniciativa pero esta se ve coartada por una especie de freno de mano de seguridad. Por eso Mimulus tiene que ver con el retroceso, con el repliegue, la contracción. La hipótesis transpersonal consiste en ensayar la esencia en aquellos cuadros de retracción fibrosa, arrugas, bridas, queloides, etc. Podría ser también interesante en el túnel carpiano, esclerodermia y otros.
Gemoterapia y Flores de Bach
Charoita
La Charoíta cristaliza en forma de masas y en pequeñas drusas sobre otros minerales mas duros. Es otra piedra que ha sido descubierta en las últimas décadas, otro especímen de la Nueva Era en la lejana región Rusa – Siberiana del Río Chara.
Su color principal es una mezcla de púrpuras, presenta mezcla con blanco, negro y verde; también tiende al fuxia-morado. Se la confunde a veces en apariencia con la Sugilita, por los púrpuras, pero la Charoíta presenta un movimiento y estructura muy diferente. Es una piedra blanda y frágil y no puede limpiarse en agua.
La Charoita nos ayuda a tomar conciencia de las energías limitantes y distorsionadas ligadas a los miedos, para ir abriendo el camino para que toda la sabiduría del alma pueda bajar a la tierra y enraizarse. Nos posibilita encontrar nuevos y expandidos límites, yendo más allá de los umbrales conocidos.
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